Una receta para regenerar fibras nerviosas tras lesiones completas de la médula espinal

(Universidad de California, Los Ángeles, 29 de agosto de 2018) – Los neurocientíficos de la UCLA, la Universidad de Harvard y el Instituto Federal Suizo de Tecnología han identificado un tratamiento triple que activa los axones (las minúsculas fibras que unen nuestras células nerviosas y les permiten comunicarse entre ellas) en roedores para volver a crecer después de una lesión completa de la médula espinal. Los axones no solo pudieron crecer a través de las cicatrices, sino que también pudieron transmitir señales a través del tejido dañado.

Si los investigadores logran producir resultados similares en estudios en humanos, el descubrimiento podrá conducir a una terapia para restablecer las conexiones de los axones en las personas que viven con lesiones de la médula espinal. Nature publica la investigación en su edición en línea del 29 de agosto.

“La idea era ofrecer una secuencia de tres tratamientos muy diferentes y comprobar si la combinación podía estimular axones desconectados para volver a crecer a través de la cicatriz en la médula espinal lesionada”, dijo el autor principal Michael Sofroniew, profesor de neurobiología en la Escuela David Geffen de Medicina de la UCLA. “Estudios previos habían probado cada uno de los tres tratamientos por separado, pero nunca juntos. La combinación demostró ser la clave”, agregó.

Cuando las personas lesionan sus médulas espinales, los axones se dañan, y esto impide que el cerebro envíe señales a las neuronas debajo del sitio de la lesión. Esto conduce a la parálisis y a la pérdida de otras funciones neurológicas, como el control de la vejiga y la fuerza en las manos. El enfoque de la UCLA podría representar el primer paso para resolver este problema.

Según Sofroniew, muchas décadas de investigación han demostrado que nuestras fibras nerviosas necesitan tres cosas para crecer: primero, la programación genética para poder activar el crecimiento del axón; segundo, una ruta molecular para que las fibras agarren y crezcan; y tercero, un rastro de “migas de pan” de proteínas que atraigan a los axones a crecer hacia una dirección particular.

Las tres condiciones están activas cuando los humanos se están desarrollando en el útero. Después del nacimiento, estos procesos se apagan, pero los genes que controlan los programas de crecimiento aún duermen en nuestro cuerpo. El objetivo de Sofroniew era volver a despertar estos genes y luego poner en marcha todo el proceso de nuevo con el enfoque triple.

En primer lugar, los investigadores reactivaron las células nerviosas en la médula espinal de los ratones mediante la inyección de un tratamiento empaquetado en un virus inofensivo que se desarrolló por primera vez en el laboratorio de Zhigang He, un neurocientífico de Harvard.

Dos semanas más tarde, el equipo de la UCLA anestesió a los animales y desconectó los axones de la médula espinal inferior. Solo las patas traseras de los roedores fueron afectadas y aún podían moverse y alimentarse. Dos días después de la lesión, el equipo administró un segundo tratamiento en la lesión para crear nuevas vías en las que los axones prefieren crecer. Finalmente, los investigadores lanzaron un tercer conjunto de moléculas llamadas quimio-atrayentes. Los axones olfatean estas “migas de pan” químicas, que les dan un destino objetivo, en este caso, el tejido de la médula espinal que queda al otro lado de la cicatriz de la lesión.

Cuando Sofroniew y sus colegas examinaron el tejido de los ratones que se sometieron al tratamiento de tres partes, se pusieron jubilosos.

“No solo los axones crecieron de manera sólida a través de la cicatriz”, dijo Sofroniew, “sino que muchas fibras penetraron en el tejido restante de la médula espinal al otro lado de la lesión e hicieron nuevas conexiones con las neuronas allí”.

Los animales que no se sometieron al tratamiento combinado no mostraron crecimiento del axón a través de la lesión.

Para probar la reproducibilidad del hallazgo, el equipo repitió el experimento varias veces en ratones en la UCLA y en ratas en el laboratorio de la neurocientífica suiza Gregoire Courtine. Los resultados demostraron ser igualmente sólidos.

El equipo recibió otra sorpresa cuando comprobaron si los axones recién regenerados podían conducir actividad eléctrica en animales vivos.

“Cuando estimulamos la médula espinal del animal con una corriente eléctrica baja por encima del sitio de la lesión, los axones recién recreados condujeron el 20% de la actividad eléctrica normal debajo de la lesión”, señaló Sofroniew. “Por el contrario, los animales no tratados no condujeron nada”, añadió.

A pesar de los hallazgos que sugieren que las conexiones recién formadas pueden conducir señales a través de la lesión, la habilidad de los roedores de moverse no mejoró. Esto no fue inesperado, según Sofroniew.

“Esperamos que estos axones vueltos a crecer se comporten como axones recién crecidos durante el desarrollo; no ayudan inmediatamente en las funciones coordinadas”, dijo Sofroniew. “Al igual que un recién nacido tiene que aprender a caminar, los axones que vuelven a crecer después de una lesión requerirán entrenamiento y práctica antes de que puedan recuperar la función”, explicó.

El equipo de investigación explorará a continuación cómo entrenar el camino recién conectado para restaurar el movimiento.

 

Artículo original en inglés: https://medicalxpress.com/news/2018-08-recipe-regenerating-nerve-fibers-spinal.html

 

Versión en español para AMANDOS: Luca Millefanti

 

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Tratamiento con células madre actúa sobre las lesiones de la médula espinal en ensayos preclínicos

(23/11/15) – Cuando un golpe contundente daña la médula espinal, el sistema inmunológico del cuerpo puede ser a la vez amigo y enemigo. Al sentir la lesión, el sistema inmune envía una respuesta inflamatoria que se compone de células especializadas, llamadas macrófagos, para disponer del tejido muerto. Sin embargo, junto con los desechos y la sangre de la lesión inicial, los macrófagos también eliminan tejido sano, lo que resulta en un mayor tamaño de la lesión en el sitio de la herida y en la pérdida de función adicional de la médula espinal.

¿Y si fuera posible reducir el tamaño de la lesión en la médula espinal, y preservar así más de la función medular y del nervio?

Los científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad Case Western Reserve (CWRU) han demostrado que una familia de células madre terapéuticas, llamadas células progenitoras adultas multipotentes (MAPC, su sigla en inglés), disminuye las consecuencias del daño que provoca la segunda respuesta del sistema inmune en la función medular y preserva funciones que de otro modo se perderían. Sus conclusiones, que resultaron en mejoras significativas en la función motora y urinaria en animales de laboratorio, aparecieron en la edición del 19 de noviembre de Scientific Reports, una revista científica en línea, de los editores de la revista Nature.

El equipo de investigación, dirigido por Jerry Silver, médico y profesor de neurociencias en la CWRU, ha demostrado que las células MAPC tienen la capacidad de modular la conducta agresiva de los macrófagos: hacen que estos sigan proporcionando la limpieza de desechos necesaria, pero mostrándose menos perjudiciales para el tejido sano.

La investigación en el laboratorio de Silver, llevada a cabo por el autor principal Marc A. DePaul, también demostró que el tiempo es un factor en la promoción de una respuesta inmune positiva con las MAPC. Estas células fueron inyectadas en animales de laboratorio un día después de la lesión y viajaron primariamente a sus bazos, un depósito para los macrófagos inmaduros, resultando en una respuesta inmune de los macrófagos beneficiosos que ahorró más tejido de la médula espinal. En consecuencia, los animales que recibieron tratamiento demostraron notablemente mejorados el control motor de la pata trasera y la función urinaria. Se tarda aproximadamente un día para que el sistema inmune reconozca y luego comience a responder a una amenaza causada por lesión o enfermedad. Cuando se administraron las MAPC demasiado pronto (inmediatamente después de la lesión) o no fueron suministradas (grupo de control), los animales de laboratorio no recibieron ningún beneficio.

“Había una notable neuroprotección con los macrófagos más amigables”, dijo Silver. “La médula espinal era más grande, más sana, con mucho menos daño a los tejidos”, agregó.

Esta reciente investigación complementa un descubrimiento del laboratorio de Silver en el 2014, cuando los investigadores se dieron cuenta de que un compuesto que desarrollaron, el peptido intracelular sigma (ISP), mejora la plasticidad nerviosa y la regeneración después de una lesión de la médula espinal. El ISP restauró una función considerable a los animales de laboratorio en los que el compuesto se ensayó.

“Nuestro sueño para el futuro es la combinación de la neuroprotección de las MAPC con la capacidad neurogenerativa del ISP”, dijo el Dr. Silver. “Ambos pueden ser administrados sistémicamente, por lo que no hay necesidad de tocar la médula espinal. Ya está lo suficientemente dañada”, concluyó.

 

Artículo original en inglés disponible en: http://medicalxpress.com/news/2015-11-stem-cell-treatment-immune-response.html

Versión en español: Ana Varco para AMANDOS

 

 

 

¿Cómo funciona la terapia génica, este sistema que avanza para curar enfermedades?

(17/11/15, por Rita Zilhão, Facultad de Ciencias de Lisboa, Portugal) – En 1989 fue, con aprobación oficial, realizada la primera transferencia de genes en humanos. Desde entonces, han sido desarrolladas estrategias de transferencia de genes “saludables” hacia individuos afectados por enfermedades resultantes de alteraciones en las secuencias de los genes –mutaciones– como una tentativa de corrección de los daños causados en los genes mutados. Este proceso de cura mediante transferencia de genes se llama terapia génica. Así, en unos casos, para sustituir el efecto de la mutación, basta suministrar a las células una copia adicional, idéntica a la del gen mutado, pero que no contenga la mutación. En otros, sin embargo, si el producto del gen mutado es de alguna manera perjudicial para la célula, solo su remoción y sustitución por una copia sana resolverá el daño causado. Fue por esta cuestión de sustitución de un gen por otro que los científicos descubrieron que un sistema de defensa inmunológico adaptativo, que sucede de modo natural en bacterias, puede ser utilizado para modificar de un modo altamente específico genomas de organismos más desarrollados, como los mamíferos. El sistema, y esto va solo para su conocimiento y entretenimiento, se llama Clustered, regularly-interspaced, short palindromic repeats. Fácil, ¿no? Pero ya existe su acrónimo, y ese sí es muy fácil: CRISPR/Cas9.

De una manera muy sencilla, el sistema CRISPR posee esencialmente tres partes: una enzima –Cas9- que posee la particularidad de escindir las dos cadenas de moléculas de ADN, pero lo hace de modo específico, es decir, que corta una secuencia específica. ¿Cómo es que la enzima reconoce la referida secuencia? Porque en el sistema hay un segundo componente, una molécula de ARN que actúa como liga para guiar la ubicación específica en la que el corte debe llevarse a cabo. Le indica así a Cas9 dónde actuar. Por este motivo, se llama Guía de ARN (gRNA). Ahora, imagine que la molécula de ARN se ha diseñado a propósito para que el corte se produzca en la ubicación de la mutación que da lugar a la enfermedad. Sucede una interferencia con el gen endógeno mutado, que lleva a su corte por Cas9 y la célula no podrá sobrevivir. ¿Asunto resuelto? No, porque el objetivo no es matar las células. El objetivo es que las células obtengan el gen saludable. Aquí entra entonces en acción el tercer componente, que corresponde a la molécula de ADN que contiene el gen sano y que se espera que sustituya la secuencia de ADN correspondiente al gen mutado. ¿Cómo es esto posible? Porque la gran mayoría de los seres vivos –de modo más o de modo menos eficiente, según el caso– tienen la capacidad de intercambiar pedazos de ADN entre sí, siempre que contengan cierta homología entre ellos (semejanza, relativa a los nucleótidos que componen las moléculas de ADN). Esto se denomina recombinación homóloga. De acuerdo, vamos entonces a unir las piezas del rompecabezas: la porción de ADN que contiene el gen sano (el tercer componente) se recombina con el gen mutado, con el que mantiene muchas secuencias homólogas y se integra en el ADN genómico sustituyéndolo. Pero mientras que el gen mutado está sujeto a la interferencia arriba referida (gRNA + corte por Cas9), porque el gRNA es específico de la secuencia del gen mutado, el gen saludable, por su parte, que no posee la secuencia con la mutación, no es reconocido por el gRNA y, como tal, no es asimilado para ser cortado. Luego, las células en las que ocurrió la integración en el genoma del gen sano van no solo a sobrevivir, sino también a ¡ser sanas! ¡Uf! Espero haber logrado explicar…

Son innumerables las publicaciones en revistas científicas importantes en las que es bien evidente cómo ha sido la evolución de esta tecnología y de otros procesos celulares que han tenido aplicación en procedimientos que conducirían a la cura de enfermedades genéticas, como la fibrosis quística (FQ) y la distrofia muscular de Duchenne (DMD). Pese a que la metodología CRISPR tiene incontables aplicaciones, es indiscutible su contribución para la terapia génica que, a su ritmo, va dando sus pasos y haciéndose cada vez más una realidad concreta.

 

Artículo original en portugués disponible en: https://cientistasdescobriramque.wordpress.com/2015/11/17/mais-um-passo-em-frente-na-cura-de-doencas-por-terapia-genica-o-sistema-crispr/

Versión en español: Ana Varco para AMANDOS

Historia 3 – Cuando el mundo enmudece (Florencia Sarratea)

Hasta hace unos años, no hablaba de la NF2. No por negación, sino porque siempre la tomé como algo que no tenía nada para destacar. Yo pensaba que “lo máximo” que podía pasarme por esta enfermedad era quedarme sorda. Luego, empecé a tener más complicaciones…

(Para leer la historia completa, haz clic en el siguiente enlace: http://www.amandos.org/quienes-somos/generica/florencia-sarratea.html)

Historia 1 – Tus labios se mueven (Ana Varco)

Mi historia es simple y sencilla, no ha pasado mucho, pero como me gusta escribir y, sobre todo, hablar de mí misma, jajajaja, acá se las dejo.
Empecemos por el principio. Tenía 18 años cuando, de repente, un día comencé a oír mal. Escuchaba perfecto los sonidos, pero no entendía las palabras cuando la gente me hablaba, como dice la canción, “Your lips move but I can’t hear what you’re saying” [1]. Primero, fui a atenderme a una salita de primeros auxilios, me hicieron estudios y me dijeron que fuera al hospital, allí me hicieron otros estudios y como no encontraron nada…

(Para leer la historia completa, haz clic en el siguiente enlace: http://amandos.org/quienes-somos/generica/generica.html )

Entrevista al doctor Ignacio Blanco. Investigador NF2. Barcelona.

“Los estudios de investigación son como pequeños granos de arena, todos juntos permiten cambiarlo todo”

Además de ser un reconocido profesional, el Dr. Ignacio Blanco es un referente para los afectados de NF2, porque su trabajo ubica a los pacientes en el centro y no pierde de vista la complejidad que el avance de la enfermedad acarrea en sus vidas. Es el coordinador del Programa de Asesoramiento y Genética Clínica del Hospital Germans Trias i Pujol, de Barcelona, y fue uno de los organizadores del 16.º Congreso Europeo de Neurofibromatosis, que se realizó en septiembre del año pasado en esa misma ciudad.

¿Cómo surge su interés en la NF2?
En 1998 me incorporé al Instituto Catalán de Oncología para desarrollar un proyecto de Consejo Genético en Cáncer. Nuestra función era atender, valorar y asesorar a pacientes y familias con sospecha de predisposición a desarrollar tumores. El gran número de las consultas tenían que ver con familias con sospecha de predisposición hereditaria al cáncer de mama o de colon. Con posterioridad, se incorporó a nuestro grupo la Dra. Conxi Lázaro para dirigir el laboratorio de diagnóstico molecular. Ella tenía una larga experiencia en la investigación en NF1 y fue quien me introdujo en el mundo de la NF. En el año 2009, abrimos una consulta de Consejo Genético en el ICO Badalona-Hospital Germans Trias i Pujol. En este hospital, coincidimos con el Dr. Francisco Roca-Ribas, otorrinolaringólogo, quien estaba muy interesado en la NF. Fue entonces cuando decidimos unir esfuerzos y crear una Unidad Multidisciplinaria para la atención de pacientes con NF2. En todos estos años, la ilusión de todos mis compañeros por mejorar la calidad de vida de los pacientes con NF2 y, sobre todo, las experiencias de los pacientes y sus familias han hecho que cada día aumente mi interés por esta enfermedad.

Muchos afectados de NF2 se preguntan qué posibilidades hay de que sus hijos hereden la enfermedad, ¿podemos hablar de un 50% de probabilidad de transmitirla en todos los casos?
La NF2 es una enfermedad hereditaria que sigue un patrón denominado “autosómico dominante”. Esto quiere decir que es una enfermedad que puede transmitirse a la descendencia, que pueden heredarla tanto los varones como las mujeres (autosómico) y que cada uno de los hijos tiene un 50% de posibilidades de heredarla. En ocasiones, cuando el paciente afectado presenta una NF2 segmentaria o en mosaico, las posibilidades de transmitir la enfermedad pueden ser diferentes.

¿Cómo puede ayudar el consejo genético a las familias con NF2? ¿Cuál es el proceso hasta llegar al consejo genético?
Es importante que desde un principio diferenciemos entre “consejo genético” y “estudio genético”. El consejo genético es el proceso de comunicación a través del cual uno o más profesionales correctamente formados atienden las necesidades de los pacientes en relación con la posibilidad de padecer o transmitir una determinada enfermedad. Durante este proceso de consejo genético, se evalúa el riesgo del paciente, se ofrece información sobre la enfermedad, sus manifestaciones, su pronóstico y las medidas que podrían llevarse a cabo para modificar la historia natural de la enfermedad (prevención y tratamiento). También se evalúa tanto el impacto emocional como el social, es decir, se valoran las necesidades psicosociales del paciente y su familia. En ocasiones, para poder determinar con mayor precisión el riesgo del paciente o sus familiares, se indica la realización de un estudio genético. En el caso de la NF2, el estudio genético permite confirmar la enfermedad y también permite estudiar al resto de los familiares en situación de riesgo, por ejemplo, hijos, para identificar quién ha heredado la enfermedad y quién no, de forma que los que no han heredado la enfermedad no deberán continuar haciéndose pruebas de cribado.

Actualmente forma parte de la primera unidad multidisciplinar de NF2 en España. ¿Puede contarnos en qué consiste esta unidad?
En el año 2010, creamos la Unidad para la Atención Integral de la Neurofibromatosis tipo 2 en el campus Can Ruti. Esta Unidad estaba formada por profesionales del Hospital Germans Trias i Pujol, el Instituto Catalán de Oncología (ICO) y el Instituto de Medicina Preventiva y Predictiva del Cáncer (IMPPC). La filosofía de esta Unidad era situar al paciente con NF2 en el centro de la atención. El paciente, cuando acude a la Unidad, es atendido por todo un equipo de profesionales (otorrinos, neurocirujanos, neurólogos, dermatólogos, genetistas, etc.) que además toman las decisiones de manejo de forma consensuada. De esta forma, se intenta evitar el peregrinaje de los pacientes por múltiples consultas de especialistas y se garantiza una valoración integral de cada caso. Como una evolución lógica de esta Unidad, solicitamos al Ministerio de Sanidad el reconocimiento como Centro de Referencia. Recientemente hemos sido acreditados y designados como Centro de Referencia para la atención de las facomatosis (neurofibromatosis tipo 1 y 2, schwannomatosis familiar, enfermedad de Von Hippel-Lindau y esclerosis tuberosa). Es un reto muy importante para nosotros como profesionales, pero estamos convencidos de que es la mejor forma de atender a pacientes con patologías minoritarias complejas como es la NF2.

A quienes integramos AMANDOS nos encantaría que hubiera una unidad así en cada país, ¿qué recursos se necesitan para llevarlas adelante?
En primer lugar, se necesitan recursos humanos, profesionales interesados e implicados en la atención de pacientes con determinadas patologías minoritarias como la NF2. Una vez que se dispone de los profesionales motivados y desean trabajar en equipo, compartiendo decisiones terapéuticas y discutiendo todos los casos, serán necesarios recursos materiales, como espacio físico y equipamientos. Como podréis comprobar, lo más importante es una clara decisión por aportar la mejor atención a los pacientes, una disposición para aprender cada día y una apuesta clara por el trabajo en equipo poniendo al paciente y su familia como centro de la atención. En Europa se está dando un nuevo paso para adelante y se propone la creación de redes de centros de expertos con la intención de compartir recursos y conocimientos. Los Centros de Referencia Nacionales serán elementos clave de estas redes de expertos. Desde mi punto de vista, sería idóneo poder crear también redes de expertos iberoamericanos. Los avances en las tecnologías de la información y de la comunicación nos permiten evitar desplazamientos de los pacientes. Es posible realizar visitas a distancia, revisar imágenes radiológicas y compartir la toma de decisiones. Tenemos que realizar una apuesta clara por este tipo de centros.

En su laboratorio lograron revertir, in vitro, la funcionalidad de la proteína que sintetiza el gen NF2 en el caso de una mutación específica que identificaron. ¿Cómo ha evolucionado ese estudio? ¿Han hecho algún ensayo clínico?
Nuestro Centro de Referencia cuenta con un importante equipo de investigadores básicos, liderados por el Dr. Eduard Serra y la Dra. Conxi Lázaro. Los objetivos principales de nuestro grupo de investigación son profundizar en el conocimiento de las bases moleculares de las NF, analizar los factores que influyen en la variabilidad fenotípica (por qué diferentes pacientes presentan diferentes manifestaciones y a diferentes momentos) y conocer el desarrollo de nuevas aproximaciones terapéuticas. En este último punto, tuvimos la suerte de identificar una mutación poco frecuente en pacientes con NF2, lo que nosotros llamamos una deep intronic mutation, que nos permitió ensayar una aproximación de terapia génica. Pudimos demostrar en el laboratorio que es posible “revertir” el efecto de esta mutación. Estos hallazgos de laboratorio son siempre muy difíciles de llevar a la clínica. En concreto, este tipo de mutaciones son muy infrecuentes en pacientes con NF2, por lo que no podemos llevar a cabo un ensayo clínico. Sin embargo, como dimos a conocer nuestros resultados, si en alguna ocasión se identificase un paciente con este tipo de mutaciones, sí podríamos plantearnos utilizar esta aproximación terapéutica. Hemos de tener en cuenta que los estudios de investigación son como pequeños granos de arena, que uno por sí solo puede no cambiar nada, pero todos juntos permiten cambiarlo todo. Es fundamental continuar invirtiendo en investigación para conocer mejor la enfermedad y, ojalá, llegue a un día en que podamos curarla o, por lo menos, cambiar de forma sustancial su historia natural.

¿Hay ahora mismo en su laboratorio alguna línea de investigación sobre NF2? Si es así, ¿de qué se trata?
Tenemos varias líneas abiertas. Una de ellas pretende mejorar los estudios genéticos en la NF2. Otra línea intenta desarrollar modelos experimentales de NF2 en el laboratorio. Si podemos disponer de modelos celulares o animales que reproduzcan las manifestaciones de la enfermedad, seremos capaces de evaluar nuevos tratamientos. Otra línea intenta establecer correlaciones fenotipo-genotipo. Es decir, poder conocer mejor qué manifestaciones desarrollará cada paciente. Podríamos evaluar mejor el pronóstico de cada paciente y aplicar de forma más eficiente los tratamientos. También tenemos abierta una línea de investigación clínica para evaluar el impacto emocional y en la calidad de vida de la NF. En estos estudios, incluimos no solo a los pacientes, sino también a sus familiares, elementos clave en la vida de los pacientes.

Recientemente se ha publicado un estudio en el que se concluye que el artesunato puede reducir schwannomas, ¿qué opinión le merece?
Son muchos los grupos que están intentando evaluar nuevas aproximaciones terapéuticas en la NF2. La no existencia todavía de un tratamiento eficaz no quiere decir que no se estén evaluando muchas sustancias. Un ejemplo lo tenemos con el artesunato, una droga utilizada para el tratamiento de la malaria. Este fármaco ha demostrado en el laboratorio que induce a la apoptosis de las células de los schwannomas, es decir, al suicidio de estas células. Es un avance muy importante realizado en el laboratorio. Ahora es importante probarlo en animales, bien con el fármaco solo o asociándolo a otros que favorezcan también la apoptosis de las células. Son avances importantes, pero tenemos que saber esperar a que puedan ser utilizados en la clínica. Sé que esto es fácil de decir por alguien que no padece la enfermedad, pero es muy importante no crear falsas expectativas. Tenemos que insistir en la investigación. Yo estoy seguro de que conseguiremos mejorar el tratamiento de la NF2.

A nosotros nos llamó la atención el estudio del artesunato porque es un componente cuya seguridad está comprobada: se usa para tratar la malaria, está disponible a un precio bajo y hasta puede comprarse sin receta médica. ¿Cree que hoy en día el artesunato reúne las condiciones para ser probado en un ensayo clínico en personas?
Si bien los resultados aportados son muy atractivos, considero que todavía son prematuros para proponer un ensayo clínico, y más con una combinación de drogas. Los resultados deben ser contrastados en otros modelos, conocer su efecto in vivo, conocer las dosis necesarias, etc. Nuevamente, son resultados muy esperanzadores, que nos obligan a seguir profundizando en sus efectos, pero también hemos de ser cautos.

El propóleo Bio30, comercializado por Manuka Tree, fue utilizado por el profesor Maruta en sus estudios. Hay una gran controversia entre los pacientes sobre este producto y nos gustaría aclarar a los afectados si sirve como tratamiento o no. ¿Nos ayuda a clarificar?
Es una pregunta muy interesante. Es cierto que el propóleo ha demostrado ciertos efectos in vitro, es decir, en el laboratorio, en ensayos con células. Sin embargo, no existen suficientes datos que demuestren su eficacia y, más importante aun, su seguridad en modelos animales y, menos aun, en humanos. Es fundamental demostrar la eficacia de cualquier nuevo tratamiento. Es por ello que, tal y como comentaba antes, es fundamental disponer de modelos experimentales para demostrar la eficacia de nuevos tratamientos antes de proponer ensayos clínicos.

El enfoque tradicional consistía en la realización de implantes auditivos de tronco cerebral luego de la extirpación de los schwannomas vestibulares. Hemos leído que los implantes cocleares después de este tipo de cirugías permiten que la rehabilitación auditiva sea mejor. ¿Puede explicarnos de qué depende que se opte por una u otra alternativa?
La situación idónea es poder colocar un implante coclear. Estos implantes permiten mantener una audición aceptable. Los resultados de audición de los implantes de tronco son escasos y su utilidad es, principalmente, de soporte a la rehabilitación. Para poder colocar un implante coclear, es necesario que el nervio coclear esté intacto. En la cirugía de los schwannomas vestibulares, no siempre es posible preservar el nervio coclear, por lo que no siempre es posible colocar un implante coclear. No quiero dejar de comentar que se está progresando mucho en el desarrollo de implantes más eficientes, tanto cocleares como de tronco.

¿Se está estudiando la manera de que los nervios que han sido dañados en las cirugías de extracción tumoral puedan recuperar su función?
Sí, los avances en células madre están generando grandes expectativas. El área de regeneración nerviosa está evolucionando a gran velocidad. Nuevamente, a pesar de ello, hemos de ser cautos, podremos regenerar un nervio, pero la enfermedad estará allí, ¿será suficiente?

Si está comprobado el efecto del bevacizumab en la reducción de schwannomas vestibulares y en la mejora de la audición, ¿de qué depende que se lo prescriba a todos los pacientes con NF2?
Ya se ha demostrado la utilidad del tratamiento con bevacizumab, pero en unas indicaciones muy concretas. En estos momentos, un paciente que cumpla con esos criterios debería recibir el tratamiento. Yo recomiendo a todos los pacientes que hablen con sus médicos y valoren la conveniencia o no de recibir el tratamiento con bevacizumab, teniendo muy en cuenta que este tratamiento no elimina los schwannomas.

¿Cómo cree que las asociaciones de pacientes podemos ayudar a encontrar un tratamiento para la NF2?
Continuando con las acciones que llevan a cabo. Impulsando la investigación, dando a conocer la enfermedad, ayudando a los pacientes y familiares a adaptarse mejor a la enfermedad, cubriendo las necesidades que el sistema sanitario no llega a cubrir, etc. Las asociaciones de pacientes son fundamentales. Yo, lo único que me atrevería a recomendar, sería que actuaran conjuntamente, que aunaran esfuerzos.

¿Qué resultados podemos esperar de las investigaciones sobre tratamientos que están en curso a corto plazo?
Yo soy muy optimista con los resultados de los esfuerzos de todos los investigadores actuales y de los futuros. Preguntabas “a corto plazo”, y esto ya es más difícil de contestar, porque los tiempos para los investigadores y para los pacientes son muy diferentes. Se están realizando grandes avances en el conocimiento sobre la NF2 y sobre el manejo de los pacientes. Sin embargo, para los pacientes esto siempre será insuficiente, puesto que, de momento, no somos capaces de curar la enfermedad ni de eliminar las consecuencias que ya haya provocado. Estoy convencido de que con los esfuerzos de todos, investigadores, pacientes y familiares, avanzaremos y mejoraremos la calidad de vida de los pacientes.

Preguntas de los afectados:

¿Qué opina de los tratamientos de radiocirugía, incluido el gamma knife? ¿Qué porcentaje hay de que lo irradiado se vuelva maligno? ¿Se puede evitar ese paso de benigno a maligno de algún modo después de los tratamientos? (Montse, España)
La radiocirugía tiene sus indicaciones. Es importante valorar cada caso en concreto, evaluando los beneficios y riesgos de cada una de las estrategias terapéuticas que puedan aplicarse. La malignización de un schwannoma vestibular es algo tremendamente infrecuente. En los pocos casos que se han descrito, existía un antecedente de irradiación, pero es importante recordar que la gran mayoría de los schwannomas irradiados no se han malignizado. En estos momentos, no disponemos de métodos para predecir qué tumores pueden malignizarse, pero es fundamental volver a recordar que se trata de algo muy infrecuente, tanto, que está indicado realizar exploraciones, por si acaso.

Al operar y sacar los tumores, ¿pueden volver a salir en el mismo lugar del que se extrajeron? (Grace, Chile)
La recidiva, es decir, que vuelvan a salir en el mismo lugar, es posible. Existe gran debate sobre si esto es debido a que no se ha extirpado completamente o bien a que la enfermedad está presente en todas las células. Lo que sabemos es que cuando la resección del tumor es completa, el riesgo de recidiva es menor. Un problema es que en ocasiones no puede realizarse la exéresis completa del tumor, pues esto provocaría muchas lesiones o efectos secundarios.

¿Cuáles son las circunstancias que provocan mortalidad en la NF2? (Ana, Argentina)
La NF2 es una enfermedad sistémica en la que los schwannomas u otros tumores, generalmente de estirpe nerviosa, pueden aparecer en diferentes partes del organismo. En ocasiones, estos tumores surgen en áreas vitales y la imposibilidad de eliminarlos puede llevar al fallecimiento del paciente.

Tengo varias compañeras en las que coinciden la NF1 o NF2 con cánceres en distintas zonas, ¿tienen algún tipo de relación estas dos enfermedades o, simplemente, es una desgraciada coincidencia? (María Jesús, España)
Sí que es posible. Está demostrado que los pacientes con NF tienen un riesgo superior al resto de la población general de padecer cáncer. Es por ello que, en ocasiones, indicamos un seguimiento específico.

¿Pueden darse la NF1 y la NF2 al mismo tiempo? (María, Argentina)
La coincidencia de la NF1 y NF2 en un mismo paciente es altamente improbable. No podemos decir que no, pero es muy improbable.

¿Influyen los métodos anticonceptivos basados en hormonas en el desarrollo de la NF2? (Ana, Argentina)
No existen estudios que demuestren una contraindicación en el uso de anticonceptivos en la NF2. En ocasiones, por prudencia, se ha recomendado que los pacientes con NF2 no tomen fármacos, o limiten su uso, incluyendo también los anticonceptivos. Es importante recordar, además, que la dosis de hormonas en los anticonceptivos actuales es muy baja.

¿Los tumores te los sacan cuando te empiezan a molestar? ¿Ese es el tratamiento, sacarlos en el momento exacto si es que se puede? ¿Cuándo se considera que es el momento adecuado para operar un tumor? (Pamela, Chile)
Dado que el tratamiento de los schwannomas no está exento de complicaciones, por ejemplo, la pérdida de audición o la parálisis facial, es importante evaluar el momento más adecuado para realizar el tratamiento. No existe una regla fija aplicable a todos los pacientes. Cada paciente es diferente y será necesario evaluar los riesgos y beneficios en cada paciente y en cada momento.

¿Habría alguna posibilidad de un trasplante de nervio auditivo tras extirpar el neurinoma o tras irradiarlo, para recuperar la audición, o nada de nada? (Montse, España)
El trasplante de nervios en estos momentos no ha demostrado una utilidad. Tenemos muchas esperanzas en la posibilidad de la regeneración de nervios a partir de células madre.

¿Es posible vincular la NF y el aumento de complicaciones con el consumo de transgénicos? (Rodrigo, Colombia)
No, las NF son enfermedades que siempre han existido. Puede que no las conociésemos o que no les hubiésemos puesto nombre, pero existen evidencias de pacientes con neurofibromas desde hace miles de años.

¿Considera que los tumores producidos por la NF2 deben ser operados por un cirujano con experiencia en ellos? (Lluis, España)
Sin lugar a dudas. La pericia del cirujano es un factor clave en los resultados. Los profesionales sanitarios sabemos que es necesaria una curva de aprendizaje. Los Centros de Referencia, en los que se promueve el trabajo en equipo, permitirán mejorar la experiencia de los cirujanos, evitando las individualidades.

¿Por qué ocurre o qué produce la mutación espontánea de la NF2? (Ana, Argentina)
Durante el proceso de formación de los gametos, espermatozoides u óvulos, que se denomina meiosis, debe llevarse a cabo un complejo proceso de reordenamiento genético para dotar a estas células de la información genética particular para crear un nuevo ser. Este proceso es tan complejo que no es infrecuente que puedan producirse errores. Cuando uno de estos errores recae sobre el gen NF2, el nuevo ser tendrá una NF2, aunque sus progenitores no la tuviesen. Es un producto del azar.

¿Podría hablarnos de la utilización de la droga octreotide para el tratamiento de los tumores de la NF2? (Florencia, Argentina)
El octreotide es un análogo de la somatostatina, muy utilizado en el manejo de tumores endocrinos. Se ha utilizado en este tipo de tumores que surgen en el contexto de la NF1, por ejemplo, tumores pancreáticos. Hasta donde yo tengo noticias, no ha sido utilizado para el tratamiento de los tumores habituales que surgen en la NF2.

Entrevista realizada por Lluis Martínez para AMANDOS. 4-2-15

El artesunato induce la muerte celular en las células de Schwann

El 16 de octubre del 2014 se publicó un estudio que acerca a los afectados de neurofibromatosis tipo 2 (NF2) a la posibilidad de un tratamiento farmacológico. Sintetizamos a continuación dicho estudio.

Ya establecidos como una potente medicina antimalaria, los medicamentos basados en la artemisinina (también, artesunato o ART) han sugerido que esta tiene actividad antitumoral sobre algunos tipos de tumores. Se muestra aquí que el ART induce efectivamente la muerte celular en las células “schwannoma RT4” (células obtenidas de modelos de ratones) y “células primarias humanas de schwannomas” (células humanas de Schwann, reproducidas en laboratorio).
Los datos indican por primera vez que la muerte celular inducida por el ART es dependiente en gran medida de la necroptosis (forma de daño celular que da lugar a la prematura muerte de las células). Los datos en células de schwannomas humanos también muestran que el ART puede ser combinado con la cloroquina (otra droga antimalaria) para así potenciar el proceso de muerte celular. Por lo tanto, este estudio sugiere que los medicamentos basados en la artemisinina pueden utilizarse en ciertos tumores en los que la necroptosis es posible y que los medicamentos pueden actuar en correlación con otros inductores o inhibidores de la apoptosis (muerte celular programada provocada por las células mismas, con el fin de autocontrolar su desarrollo y crecimiento) para mejorar su actividad antitumor.
El ART ha sido bien documentado en su seguridad farmacológica y en la eficacia en la terapia contra la malaria, y está siendo un atractivo candidato a fármaco en la lucha contra distintos cánceres debido a su toxicidad, selectiva para las células cancerosas y baja para las células normales. Estudios anteriores han demostrado que el ART tiene capacidad antitumoral significativa y efectos antiangiogénesis (proceso que evita la formación de nuevos vasos sanguíneos, que es la manera de la que obtienen alimento y oxigeno las células).
Un grupo bien definido de los tumores de bajo grado (schwannomas, meningiomas y ependimomas) son los que tienen deficiencia de merlina y se han utilizado como modelo de tumores para este estudio. Además, hay mutaciones del gen NF2 que se encuentran en cánceres como el de mama o el mesotelioma. Sin embargo, los tumores de bajo grado no responden bien a los medicamentos contra el cáncer y su tratamiento se limita a la cirugía y radiocirugía. Esta es la causa de la necesidad de un procedimiento farmacológico contra la NF2.
Los datos demuestran también que la terapia antirretroviral (conjunto de tres o cuatro fármacos utilizados en simultáneo en la terapia contra ciertas infecciones) es eficaz en la inducción de la muerte en células “schwannoma RT4” y en “células primarias humanas de schwannomas”.
Los resultados del estudio son importantes porque nos podrían llevar a comprender cómo la eficacia del ART puede variar en diferentes tipos de células.
La artemisinina como bien conocido medicamento de primera línea contra la malaria ha demostrado ser clínicamente seguro. Por lo tanto, este estudio pone de manifiesto una nueva implicación terapéutica en lo que se refiere a drogas contra la NF2, así como contra otros tumores de cáncer.

Traducción y adaptación: Leonardo Cavacna y Ana Varco para AMANDOS

Artículo original en inglés:

Cell Death and Disease, (2014) 5, e1466; doi:10.1038/cddis.2014.434
Published online 16 October 2014
Disponible en: http://www.nature.com/cddis/journal/v5/n10/full/cddis2014434a.html